¿Qué son los radicales libres?

¿Qué son los radicales libres?

300
0
Compartir
¿Que son los radicales libres?

Los Radicales Libres: Son Causantes de Cáncer y Enfermedades Cardiocirculatorias. Las Vitaminas A, C y E, Nuestros Grandes Aliados.

Como naturópata es placentero comunicar a mis amigos lectores a través de este artículo, que en este último decenio la medicina oficial que todos conocemos, ha tenido una aproximación, sobre todo en el campo de la dietética, a la medicina natural y al vegetarianismo. Actualmente son muchos los médicos y dietistas que recomiendan el aumento de consumo de verduras y frutas, para suplir al organismo de vitaminas y minerales en calidad y cantidades adecuadas.

Lo bueno de este acercamiento histórico, es que se hizo a través y durante el Congreso Médico Mundial, donde se expusieron los estudios realizados de forma prolija y exhaustiva sobre el papel desempeñado de la dieta como tratamiento preventivo de las enfermedades en nuestro mundo civilizado.

Científicos de renombre como Anthony T. Diplock, catedrático inglés de nutrición, el médico investigador de EE. UU, John H. Weisburger y el prestigioso Catedrático de Medicina de Tubingen Karl Heinz Schmidt, presentaron ponencias relacionadas con los hábitos alimenticios de la dieta occidental y la prevención de enfermedades clásicas de los países industrializados, en las que recomendaron que “los fundamentos dietéticos actuales deben experimentar un giro radical”.

Los hombres de ciencia en mención, analizaron los resultados de muchos años de investigaciones dietéticas, demostrando con claridad los diversos procesos metabólicos prácticamente ignorados unos años atrás.

El papel de los radicales libres

La argumentación médica más impactante está basada en el llamado metabolismo de los radicales libres, mediante el cual se ha descubierto que estos componentes tienen relación directa en el desarrollo de cáncer y de las enfermedades cardiocirculatorias.

Estos elementos denominados radicales libres son moléculas o átomos que les falta un electrón; por ello, proceden a obtener el electrón faltante en el organismo, y lo efectúan de forma agresiva.

El estudio demostró que cuando este proceso se desarrolla en el interior de las células, éstas pierden de manera significativa su capacidad defensiva. Es potencialmente peligroso cuando los radicales libres han dañado el núcleo de la célula y lesionado el material genético, la célula comienza a degenerarse convirtiéndose en una célula cancerígena.

Los radicales libres pueden dañar severamente las membranas que protegen las células alterando las funciones metabólicas de éstas. Además, en muchos casos logran deteriorar el código genético y propiciar la aparición de tumores.

Los conocimientos más recientes en esta materia indican que el nivel de colesterol en la sangre intervenía en la formación de atrterioeslerósis, infarto de miocardio y otras dolencias del aparato circulatorio. Las evidencias presentadas en el Congreso Mundial de Médicos señalaron que: cuando los depósitos de esta sustancia comienza entrar en las arterias y venas, es porque ha sido alterada químicamente por los radicales libres. Dicho de otro modo, sólo después que estas moléculas oxidantes modifican el colesterol, éste obtiene la capacidad de depositarse en nuestros vasos, no antes. Ahora que sabemos esto, cambiemos nuestra forma de comer.

Otras ponencias divulgadas en este mismo Congreso dieron a conocer de qué manera los radicales libres podrían ser causantes en gran medida de enfermedades tales como la artritis, Parkinson, y la enfermedad de Alzheimer.

Por qué aumentan los radicales libres

Uno de los causantes de la acumulación de los radicales libres en el organismo provienen de nuestro propio metabolismo, lo que indica que la dieta occidental es muy acidificante.

Otro motivo por el cual se acumulan estas moléculas oxidantes es a través de la inhalación de aire contaminado y por el humo de cigarrillos.

No obstante, según las investigaciones, la mayor parte procede de las radiaciones ionizantes y ultravioletas, que incrementan la cantidad de radicales libres en nuestro metabolismo.

Cómo se combaten los radicales libres

La revelación más gratificante puesta al descubierto por este gran Congreso Médico es que la vía más efectiva de combatir la presencia de los radicales libres en el organismo y el medio ambiente, son la ingesta de ciertas vitaminas, especialmente las vitaminas A, C y E. Este descubrimiento demuestra que tanto las vitaminas C y E, potenciadas por la A neutralizan y reparan la acción nociva de los radicales libres en las células cuando se mezclan químicamente con una de estas moléculas oxidantes

Hoy día solamente utilizan las frutas y verduras como un complemento, pero para poder obtener los beneficios descritos en el párrafo anterior, la dieta futura tiene que darle a las frutas y verduras un verdadero protagonismo con un drástico cambio a nuestros hábitos alimenticios. Esto demanda un giro de ciento noventa grados de la medicina oficial a las posiciones dietéticas del naturismo.

Cuando ingerimos alimentos como frutas y verduras ricas en vitaminas A, C y E, estamos protegiendo nuestras células del efecto dañino de los radicales libres, ya que como está demostrado, cuando un radical libre se encuentra con algunas de estas vitaminas es químicamente neutralizado. Estas verduras deben consumirse en parte crudas.

Si estás interesado en gozar de buena salud, tienes que comenzar a consumir cinco veces más frutas y verduras de las que contienen estas sustancias vitamínicas, superando la cantidad que actualmente se cree es suficiente, así podrás prevenir enfermedades inducidas por los radicales libres como el cáncer, enfermedades cardiovasculares o las reumáticas, entre otras.

La vitamina A

Es un hecho demostrado que la vitamina A, combinadas con la E y C, ejerce un papel determinante en la prevención del cáncer del pulmón. En lo que concierne al cáncer de piel, retiene los radicales libres generados por los rayos ultravioleta que son cancerígenos para las células de la dermis.

Es importante considerar la incorporación de estos alimentos a nuestra dieta, ya que cuando conseguimos combinar estas tres vitaminas dentro de nuestro cuerpo, estamos evitando la oxidación del colesterol y reforzando el sistema inmunitario propio. La vitamina A es probablemente un poderoso aliado que ayuda a prevenir los cánceres de la boca, laringe y matriz, y protege contra el infarto de miocardio.

Tomando en consideración que esta vitamina es muy sensible a la luz y al calor, los naturistas recomiendan consumirlos crudos o cocinados al vapor.

Te mencionamos algunos alimentos que son ricas fuentes de vitaminas A: Diente de león, zanahoria, achicoria, col rizada, espinaca, valeriana, acelga, brécoli, albaricoque, guayaba, endibia, tomate, entre otros.

La dosis recomendada es de 15 mg. diarios.

La vitamina C

Esta vitamina también tiene acción preventiva contra el cáncer. Es hidrosoluble (soluble en agua) protege la sustancia acuosa de las células y su núcleo, por lo tanto, su material genético. Además, fortalece las células del sistema inmunológico.

Es poderosa combatiendo diferentes tipos de cánceres como los de cuello, laringe, boca, estómago, cuello del útero y bazo. Esta vitamina es también muy sensible a luz y al calor, por lo que si asamos, freimos o hervimos los alimentos que los contiene se va a destruir gran parte de la misma, por lo que se recomienda comerlos crudos y frescos. Al principio no será fácil vencer nuestras costumbres, pero cuando te comprometas con tu salud, cada día te apetecerá más.

Aquí te enumeramos un grupo de alimentos ricos vitamina C: Cereza, acerola, limón, escaramujo, naranja, grosella, kiwi, pimiento, col rizada, papaya, fresa, col de bruselas, guayaba, hígado de pollo, papas, entre otros.

La dosis recomendada consiste en un mínimo de 100 mg al día.

La vitamina E

Esta vitamina previene enfermedades circulatorias (infarto del miocardio) y también, probablemente algunos tipos de cáncer. Es liposoluble (soluble en grasa), se deposita en las paredes de las células e impide que los radicales libres las agrieten. Su acción detiene la alteración química del colesterol y evita que este se introduzca en venas y arterias, disminuye la capacidad coagulante de las plaquetas de la sangre, y aumenta la vida de los glóbulos rojos.

Te presentamos algunos alimentos ricos en vitamina E: Germen de trigo, aceite de linaza, aceite de girasol, aceite de soja, almendra, pipas de girasol, avellana, harina de centeno, aceite de oliva, frambuesa, col rizada, judía blanca,cacahuete, aguacate, entre otros.

Los productos alimenticios que poseen esta sustancia pueden ingerirse en su mayoría crudos, semicrudos y cocidos, ya que durante la cocción no se producen grandes pérdidas de esta vitamina.

La dosis recomendad es de 60 mg diarios.

Popularity: 2% [?]